Un Mayo distinto....
El 24 de mayo el Cabildo intenta una vez mas la
acción contrarrevolucionaria, nombrando una junta de gobierno presidida por
Cisneros, pero además integrada por Saavedra, Castelli, Sola e Inchaurregui
(estos 2 últimos españoles). Se consulta a los jefes militares y la junta jura
como nuevo gobierno. Ante la noticia el pueblo comienza a agitarse, y renuncian
Saavedra y Castelli. Los patriotas vuelven a reunirse en la casa de Rodríguez
Peña y solicitan a los jefes militares que le retiren el apoyo a la junta a lo
cual acceden.
El 25 de mayo, reunido en la Plaza de la
Victoria, actual Plaza de Mayo, el pueblo de Buenos Aires finalmente
impuso su voluntad al Cabildo creando la Junta Provisoria Gubernativa
del Río de la Plata integrada por: Cornelio Saavedra, presidente; Juan
José Castelli, Manuel Belgrano, Miguel de Azcuénaga, Manuel Alberti,
Domingo Matheu, Juan Larrea, vocales; y Juan José Paso y Mariano
Moreno, secretarios. Quedó así formado el primer gobierno patrio, que no
tardó en desconocer la autoridad del Consejo de Regencia español.
Algunos extractos del pensamiento de
Mariano Moreno, uno de los más esclarecidos patriotas de la Revolución
de Mayo, donde reivindica valores todavía vigentes como la importancia
de la instrucción y la educación como método contra las tiranías.

“El oficial de nuestro ejército después de asombrar al
enemigo por su valor, debe ganar a los pueblos por el irresistible
atractivo de su instrucción. El que se encuentre desnudo de estas
cualidades redoble sus esfuerzos para adquirirlas, y no se avergüence
de una dócil resignación a la enseñanza que se le ofrece, pues en un
pueblo naciente todos somos principiantes, y no hay otra diferencia que
la de nuestros buenos deseos: el que no sienta los estímulos de una
noble ambición de saber y distinguirse en su carrera, abandónela con
tiempo, y no se exponga al seguro bochorno de ser arrojado con
ignominia: busque para su habitación un pueblo de bárbaros o de
esclavos y huya de la gran Buenos Aires que no quiere entre sus hijos
hombres extranjeros a las virtudes.”
“El pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus
representantes, y el honor de éstos se interesa en que todos conozcan
la execración con que miran aquellas reservas y misterios inventados
por el poder para cubrir sus delitos. El pueblo no debe contentarse con
que sus jefes obren bien, debe aspirar a que nunca puedan obrar mal.
“Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus
derechos, si cada hombre no conoce, lo que vale, lo que puede y lo que
sabe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas y después de vacilar
algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte,
mudar de tiranos, sin destruir la tiranía”
.Aprendamos de nuestros
padres y que no se escriba de nosotros lo que se ha escrito de los
habitantes de la antigua España con respecto a los cartagineses que la
dominaron:
Libre, feliz, España independiente
Se abrió el cartaginés incautamente:
Viéronse estos traidores
Fingirse amigos, para ser señores;
Entrar vendiendo para salir mandando’”
( Mariano Moreno, Escritos Políticos, Buenos Aires, La Cultura Argentina, 1915)
“En vano publicaría esta Junta principios liberales, que
hagan apreciar a los pueblos el inestimable don de su libertad, si
permitiese la continuación de aquellos prestigios, que por desgracia de
la humanidad inventaron los tiranos, para sofocar los sentimientos de
la naturaleza. Privada la multitud de luces necesarias, para dar su
verdadero valor á todas las cosas; reducida por la condición de sus
tareas á no extender sus meditaciones mas allá de sus primeras
necesidades; acostumbrada á ver los magistrados y jefes envueltos en un
brillo, que deslumbra á los demás, y los separa de su inmediación;
confunde los inciensos y homenajes con la autoridad de los que los
disfrutan; y jamás se detiene en buscar á el jefe por los títulos que
lo constituyen, sino por el voto y condecoraciones con que siempre lo
ha visto distinguido. De aquí es, que el usurpador, el déspota, el
asesino de su patria arrastra por una calle pública la veneración y
respeto de un gentío inmenso, al paso que carga la execración de los
filósofos, y las maldiciones de los buenos ciudadanos; y de aquí es,
que á presencia de ese aparato exterior, precursor seguro de castigos y
todo género de violencias, tiemblan los hombres oprimidos, y se
asustan de sí mismos, si alguna vez el exceso de opresión les había
hecho pensar en secreto algún remedio”.
Algunos miopes quieren ver en esta disputa el origen de la oposición
entre unitarios y federales, alineando por supuesto a Moreno en el rol
de padre del unitarismo y a Saavedra como progenitor, ya que nuestra
historia es fanática de los padres, del federalismo. Es curioso porque
Saavedra, hombre poco afecto a la filosofía y a la escritura, no ha
dejado una sola línea en la que mencione siquiera las palabras
federalismo o federación, mientras que el “unitario” Moreno le dedica
varios párrafos de su texto: Sobre las miras del Congreso que acaba de
convocarse, y la Constitución del Estado: Allí señalaba:
“El gran principio de la federación se halla en que los estados
individuales, reteniendo la parte de soberanía que necesitan para sus
negocios internos, ceden a una autoridad suprema y nacional la parte de
soberanía que llamaremos eminente, para los negocios generales, en
otros términos, para todos aquellos puntos en que deben obrar como
nación. De que resulta, que si en actos particulares, y dentro de su
territorio, un miembro de la federación obra independientemente como
legislador de sí mismo, en los asuntos generales obedece en clase de
súbdito a las leyes y decretos de la autoridad nacional que todos han
formado. En esta forma de gobierno, por más que se haya dicho en
contrario, debe reconocerse la gran ventaja del influjo de la opinión
del contento general: se parece a las armonías de la naturaleza, que
están compuestas de fuerzas y acciones diferentes, que todas concurren a
un fin, para equilibrio y contrapeso, no para oposición; y desde que
se practica felizmente aun por sociedades incultas no puede ser
calificada de difícil. Este sistema es el mejor quizá, que se ha
discurrido entre los hombres”
Autor: Pigna, Felipe, Los Mitos de la Historia Argentina.
Castelli...El gran olvidado?

Aquella gran utopía americanista, propia de los
grandes momentos, creadora de hombres y mujeres notables, fue
precisamente abrazada por Juan José Antonio Castelli-Villarino nacido
el 19 de julio de 1764 en Buenos Aires.
Su padre, fue médico boticario y su madre era hija de un rico
terrateniente, su parentesco con Belgrano (primos) viene de parte de
ella.
El joven Castelli ya se caracterizaba por su "alma apasionada y
voluntad de acero" , como dijo su compañero Monteagudo, “enemigo de todo
término medio”.
A los 30 años contrajo matrimonio con María Rosa Lynch, con quien tendría seis hijos.
En 1808 desarrolla una tesis llamada
Retroversión de la soberanía del pueblo, que tiene como fundamentos la
idea de que; a falta de una autoridad legítima (el rey Fernando VII), la
soberanía regresa al pueblo y este como debe de gobernarse a sí mismo
es el que debe designar a quien lo reemplace.
Fundamenta
concluyentemente que América debe quedar independiente de España,
"América tiene igual derecho que España a formar su gobierno".
Su fama como el orador de la Revolución nace de uno de los momentos
cruciales de la Patria naciente: el Cabildo abierto del 22 de Mayo. El
debate reúne una enorme presión dentro y fuera del Cabildo.
Interviene el Obispo Lue por el "Partido realista", planteando un reto a
los criollos. Dice:"los españoles deben reasumir el mando por su sola
condición de origen y hasta cuando ya no quedase un solo español”. Le
piden a Castelli que hable, quien dice:
"...Ya porque los
poderes de sus vocales eran personalísimos para el gobierno, y no
podrían delegarse, ya por la falta de concurrencia de los Diputados de
América en la elección y establecimiento de aquel gobierno, deduciendo
de aquí su ilegitimidad, la re¬versión de los derechos de la Soberanía
al pueblo de Buenos Aires y su libre ejercicio en la instalación de un
nuevo gobierno, principalmente no existiendo ya, como se suponía no
existir, la España en la dominación del señor don Fer¬nando Séptimo..."
Castelli encabezó junto a Mariano Moreno las posturas más radicales dentro de la Junta de Gobierno.
Derrocado Cisneros y elegida la Junta de Gobierno Provisional en Buenos
Aires, se envía una circular a las provincias solicitando el
reconocimiento del nuevo gobierno. En la provincia de Córdoba se
encontraba Santiago de Liniers, quien gozaba de un gran prestigio por su
actuación en las Invasiones Inglesas. Liniers pacta con Cisneros y
organizan un levantamiento contra revolucionario desconociendo a la
Junta de Gobierno.
Es enviada a Córdoba una expedición con 1500 hombres a cargo de Francisco Ortiz de Ocampo.
Moreno fundamenta la necesidad de acciones concretas para defender a la
Revolución. Liniers debe ser fusilado. Bajo una circular firmada por
toda la Junta de Gobierno, se le da la orden de fusilamiento a Ocampo.
Este se desobedece argumentando que había sido compañero de Liniers y
por ello no puede fusilarlo. Ocampo no quería cargar con el peso de
fusilar a Liniers.
Castelli, por un pedido expreso de Moreno
marcha hacia Córdoba y cumple la orden con profunda convicción y los
facciosos son fusilados el 26 de agosto de 1810 y la Revolución se salva
teniendo su bautismo de fuego.
De allí Moreno lo envía al Alto Perú, a cargo del ejercito del norte, con plenos poderes para terminar “con los mandones”.
Castelli en el Potosí, sigue al Pie el Plan de Operaciones redactado por Moreno, dirigiéndose al pueblo dice:
"...Sabed que el gobierno de donde yo procedo solo aspira a restituir a
los pueblos su libertad civil y que vosotros bajo su protección
viviréis libres gozando en paz juntamente con nosotros esos derechos
originarios que nos usurpó la fuerza. En una palabra, la junta de la
capital os mirará como a hermanos, y os considerará como iguales, éste
es todo su plan, y jamás discrepará de él mi conducta...”
Castelli, impone un nuevo sistema de gobierno auténticamente
democrático. Termina con la inquisición, proclama la libertad de
vientres, da los mismos derechos a los indígenas que a los criollos,
propone una intensa propaganda hacia el pueblo para incentivar su
participación pública. El plan de gobierno muy amplio y abarca reformas
en la enseñanza, reorganización de la Casa de la Moneda, reorganización
del ejército y la administración pública. Castelli reparte tierras,
pregona el nuevo ideal de la Patria, elabora manifiestos y arenga al
pueblo. Firme en su voluntad de acero fusila a los represores de los
levantamientos de Chuquisaca. Aquí es donde conoce a Bernardo de
Monteagudo participante en estas revueltas y lo hace su secretario.
Castelli plantó las banderas de la Patria sobre las ruinas de
Tiahuanaco. Aquel 25 de mayo de 1811 proclamó ante sus tropas y el
pueblo indígena alto peruano:
“ordeno que siendo los indios
iguales a todas las demás clases (…) declaro que son acreedores a
cualquier destino y empleo de que se consideren capaces del mismo modo
que todo nacional idóneo sea de la clase y condición que fuese, siempre
que sus virtudes y talentos lo hagan dignos de la consideración del
gobierno (…) que en el preciso término de tres meses deberán estar ya
derogados todos los abusos perjudiciales a los Naturales y fundados
todos los establecimientos necesarios para su educación sin que a
pretexto alguno se dilate, impida o embarace el cumplimiento de estas
disposiciones”.
Después vendrá la derrota de Huaqui donde la
Primera Junta pierde el Alto Perú y el ejército del Norte se debilita
por el sabotaje del saavedrismo en Buenos Aires.
El gobierno
surgido del golpe de abril de 1811 enjuicia a Castelli y Belgrano. Un
cáncer en la lengua avanzaba sobre Castelli y el 12 de Octubre muere.
"La muerte será la mayor recompensa de mis fatigas, cuando haya visto
ya expirar a todos los enemigos de mi patria, porque entonces nada
tendrá que desear mi corazón, y mi esperanza quedará en una eterna
apatía, al ver asegurada para siempre la libertad del Pueblo Americano"
Doscientos años después, un descendiente de aquellos indios liberados
por la revolución juraba como Presidente de la Nación Boliviana.
Una Reflexión interesante ..... (por Pacho O´Donell)
-¿Cuál fue el espíritu de la Revolución de Mayo de 1810, más allá del relato que nos transmiten durante nuestra escolarización?
-Estaba
claro, había dos espíritus, el patriótico y el movilizado por los
intereses económicos. Hay que decir que la construcción de la junta de
gobierno patrio fue una genialidad estratégica. Saavedra era el
presidente porque tenía las armas como jefe del regimiento de Patricios,
hay otro militar que es Azcuénaga que refuerza el flanco de las armas,
pero no tiene mando de tropas. Estaban los curas que representaban el
poder eclesiástico, los comerciantes como Larrea, los jóvenes
progresistas como Castelli y Belgrano y Moreno que fue convencido por
Belgrano, porque Moreno era un mensaje en sí que se enviaba a
Inglaterra; él era abogado de empresas británicas, representaba a los
hacendados ingleses. Al ser secretario y tener un cargo fuerte su papel
era relevante. Y estaba Paso, el secretario perfecto, que justificaba
lo injustificable y llevó las actas hasta 1816.
-¿Cree
que en esos eventos históricos hubo personalidades que cumplieron un
rol importante y no tienen el reconocimiento que debieran?
-Si
digo que San Martín no lo tuvo tal vez se van a sorprender… San Martín
es extraordinario, tuvo siempre conflictos con el poder de Buenos
Aires, su vida se vio amenazada con Rivadavia, por eso se exilió. Si le
pregunto a usted o a cualquiera por las batallas de San Martín, sus
colaboradores, los pasos de los Andes, todos saben dar alguna
contestación. Pero si pregunto qué pensaba, nadie sabe muy bien qué
decir, justamente porque esa parte no fue contada. San Martín apoyó a
Rosas, el maldito de la historia, cuando murió le dejó el sable, más
prueba que eso… Pero como Rosas fue demonizado, entonces no se hecha
tanta luz sobre esa relación entre ambos. Güemes es un personaje
maravilloso, los caudillos altoperuanos que formaban parte del
virreinato, los luchadores de la independencia que se desarrolló en las
provincias y en el interior, los héroes de los Andes, Juana Azurduy… Hay
muchos personajes que no son tenidos en cuenta o que se muestran
matizados. Tampoco se dice que en Buenos Aires no se confiaba, mientras
Belgrano, Güemes y San Martín luchaban, acá, en Capital, buscaban a un
príncipe importado europeo para que gobernara… En la historia que nos
contaron no se iluminaron las guerras que forjaron la independencia, los
caudillos fueron importantísimos y se piensa que con Güemes ya se
otorga la cuota de reconocimiento.
-Habló de Juana Azurduy. ¿Cuál fue su aporte en la gesta patriótica?
-Fue
inmenso, al igual que el de muchas mujeres. Lo que pasa es que en el
interior las mujeres combatían junto a sus maridos, para proteger a sus
familias, iban al frente. Nada tienen que ver con la imagen que se
trasmitía de un grupo de señoras que bordaban banderitas adentro de sus
hogares, hacían colectas y prestaban la casa para cantar el himno. Juana
dirigía a un grupo de amazonas y Belgrano pide que se la premie, pero
pide también reconocimiento para las otras. Lamentablemente, esa lista,
esos nombres, jamás salieron a la luz. Macacha Güemes, hermana del gran
caudillo salteño, fue su eficaz colaboradora. Después de la Revolución
de Mayo, convirtió su casa en taller para confeccionar la indispensable
ropa de las fuerzas montoneras y, paralelamente, organizó también una
red de mujeres mensajeras y espías de gran utilidad logística. A Martín
lo hieren de muerte en un enfrentamiento al que ella misma le había
dicho que no fuese…
-¿Cómo piensa que debe enseñarse hoy en las escuelas la historia de esos acontecimientos?
-Hay
una complejidad que no se cuenta y ayudaría a saber y a comprender la
realidad de todos los días. Si yo le digo a un chico que Belgrano se
inspiró en el cielo, no enseño nada ni ejemplifico nada. La historia es
un aparato ideológico, si usted entra a un aula y ve a Sarmiento en un
cuadro, no es lo mismo que si ve a San Martín, Dorrego o Artigas.
Depende en qué caso, salen ciudadanos distintos. La historia oficial fue
escrita por los bautizados liberales que son en verdad autoritarios, la
escribieron los unitarios vencedores y esa es la historia que se
enseña, bien escrita, pero falseada, con el objetivo de oscurecer partes
e iluminar otras.
Sobre Juana Azurduy de Padilla y a modo de cierre....
si bien digo siempre que los homenajes deben ser los días de llegada y no los días en que partimos, no deja de doler que tan pocos recuerden que te fuiste un día como hoy, eras Juana como no asociarte al 25 de Mayo. Generala o soldado raso, no me importa el grado igualmente más que merecido!!! me importa tu valentía y tu coraje, la revolución no la hiciste bordando sentada cómodamente o en tertulias , la hiciste peleando desde el mismo campo de batalla ,Viva la Patria, Juana Azurduy De Padilla, y perdón por tanto y tanto olvido!!!
Duele el olvido Juana, duele la indiferencia sobre todo con las mujeres que realmente hicieron patria sable en mano defendiendo la patria y haciendo la revolución, en el campo de batalla,...
cuanto nos falta en esto Generala, cuanto debemos ordenar los nombres de los grandes,
cuanto debemos saber que ni siquiera pasa por poner tu cara en un billete o levantarte el monumento , cuanto pero cuanto te respeto !!!!!!y cuanto siento que te debo!!!!
Por eso en mi foto vas e irás siempre a la par de los grandes porque sos una de ellos H!!!! (cpm)